Durante seis décadas, el sistema de racionamiento cubano ha sido creador de artefactos materiales, códigos y conceptos, con significados que trascienden los eufemismos lingüísticos. Desde entonces, el acceso a los alimentos, la planificación económica y las distintas maneras de concebir el consumo están mediadas por la división entre los conceptos de ´lo normado´ [racionado-subsidiado] y ´lo liberado´ [oferta-demanda]. En el presente de crisis económica, el concepto de ´lo normado´ se ha expandido hacia el mercado de oferta-demanda e impuesto algunos de sus códigos, como la ´venta controlada´ y los procesos de ´bodeguización´
Entre lo ´normado´ y lo ´liberado´