En palabras de un interlocutor, ser bodeguero “no es un oficio para cualquiera”. Hacer las cuentas mentalmente o a papel y lápiz “como los bodegueros de verdad, los de antes [del triunfo de la revolución]” es la práctica que ejemplifica el autocumplido. No había nacido en 1962 cuando fueron estatalizadas las bodegas y racionado-subsidiada la canasta básica de alimentos. Y como otros tantos cubanos, para él tampoco hay una respuesta clara frente a la problemática del antes, cuando “había de todo, pero no para todos” y ahora, cuando “toca para todos, pero hay menos o casi nada”.
A papel y lápiz: ´como un bodeguero de verdad´