Los ´trabajos voluntarios´ fueron implementados en Cuba por Ernesto Che Guevara a inicios de la década de 1960, pensados como formas de trabajo colectivo, para generar un apoyo masivo y monetariamente desinteresado a las actividades económicas de la revolución, al tiempo que propiciarían un espacio de cohesión social a nivel comunitario, a partir de la relación dialéctica entre “sociedad” e “individuo”. De esta manera se fortalecería la “conciencia revolucionaria” en los jóvenes y forjaría el “hombre nuevo”. La imagen muestra la convocatoria reciente a uno planificado por los Comités de Defensa de la Revolución [CDR] en una unidad residencial de 16 apartamentos. El día pactado, participaron tres adultos mayores de sesenta, setenta y ochenta años de edad. El cartel había sido arrastrado días antes por el viento.
´El trabajo forja al hombre´