Debajo del puente en donde se cruzan las avenidas 100 y Boyeros se ubica el Área de Comercialización de Trabajadores por Cuenta Propia, conocido popularmente como el “Mercado informal de 100 y Boyeros”; un sitio más o menos tolerado por el Estado, de re-ventas y ventas prohibidas de alimentos y mercancías. En la actualidad es un espacio de informalidad-formalizada, por mezclarse las pequeñas y medianas empresas de emprendedores privados, autorizados por el Estado, con los revendedores de productos de la canasta básica normada y de mercancías importadas, sobre todo de México y Estados Unidos, por el llamado ´comercio de mula´. “Aquí se compra y vende cualquier cosa y todo tiene un precio”, reza una interlocutora y asidua compradora en ese espacio.
Todo tiene un precio