El grupo principal de animación del Cruz Azul se llama La Sangre Azul NA (Nueva Administración), la cual antes de los partidos realiza “caravanas”, ósea, marchas en las afueras del estadio para demostrar apoyo al club.
La Caravana
El grupo principal de animación del Cruz Azul se llama La Sangre Azul NA (Nueva Administración), la cual antes de los partidos realiza “caravanas”, ósea, marchas en las afueras del estadio para demostrar apoyo al club.
Al interior de los colectivos de aficionados organizados existe una subdivisión geográfica llamada Barrio, que hace referencia al origen regional de cada grupo, manejándose tanto para los de la CDMX como las ciudades “de provincia”.
No siempre se puede viajar al estadio, por lo que los grupos de aficionados organizados se reúnen en casas o bares y realizan su propia “previa” antes del inicio del juego.
El Azteca es la sede de dos de los tres clubes de futbol (América y Cruz Azul) profesionales de la CDMX, por lo que las previas que ocurren en esa zona son las que más he podido registrar en esta investigación.
Así suena el estribillo una canción argentina que los aficionados ocupan de himno para demostrar su entrega por el club, al seguirlo en los partidos de local como de visita.
Hay seguidores de los clubes de futbol de CDMX que viajan desde sus ciudades para poder asistir a los partidos, realizando traslados de varias horas.
La fruta es transportada hasta el empaque del intermediario corporativo. Aquí inicia el proceso industrial que permitirá llevar los limones de las localidades de la Cuenca del Papaloapan hasta los Estados Unidos. En épocas de alta producción las empacadoras, como la visitada en campo, trabajan 24 horas en tres turnos.
El proceso de acopio inicia temprano alrededor de las 10:00 y 11:00 horas, y termina entrada la media noche, incluso más tarde. Los camiones de flete tienen capacidad para cargar 650 taras, pero en épocas de alta producción se mandan hasta con 720. Cuando las cargas no se completan con los productores de confianza del… Seguir leyendo Flete
El intermediario corporativo con quien trabajé en campo acude en ocasiones a la huerta de los productores para recoger la mercancía in situ, cuando estos no cuentan con transporte. Esta cortesía solo se extiende a los productores de confianza que tienen prestigio por la calidad de la fruta que producen.
La mercancía se coloca en pilas de cinco taras en el fondo de la bodega. Como pasará varias horas apilada, se rocía con agua para que no pierda humedad y evitar que su temperatura aumente.